viernes, 20 de abril de 2012
Un motivo
Si observás las luciérnagas que bailan por mi cuerpo, te darás cuenta que gozan de tranquilidad, esa tranquilidad que necesitaba y que estos días nublados no me permitían experimentar.
Si te das cuenta de las flores que crecen a mi alrededor, son flores de mil colores, que contrastan con el cielo, las únicas que siempre vi estaban en mi escritorio declarando un inmenso amor.
Ahora ya vivo de nuevo, ya respiro con paz, ya aprecio la naturaleza, y ya te adjunté a mis motivos de alegría recordándote como el encargado de bombear la sangre de mi inmenso corazón.
No has muerto, estás más vivo que nunca, sonrío con vos todas las mañanas, viendo las travesuras del destino pasar.
Tiré a la basura los negros momentos más no los buenos, los tiernos los llevo en mi bolsa y los intensos los tengo en mi almohada.
Gracias por ponerle magia a la vida, gracias por llenar mi buzón de notas cursis, y simplemente por ponerle ritmo a mis curvas junto con tus besos de amor.
Gracias por darle un motivo a mi florero de escritorio, embelleciendo mis dias y alborotando mariposas en mi estómago, gracias por enseñarme a sonreír con gusto, y por que conocí junto a tus brazos el instinto de protección.
Ahora te libero hada de mis sueños, porque perteneces a los bosques, porque me costó alejarte de mi libro de poesía, porque siempre anhele quedarme viviendo en el mundo de fantasías.
Ahora te suelto corazón flotante que endulzó mis labios y me enseñó que el perdón y el amor existen, soy sobreviviente, estoy tranquila y libre, gracias a los caminos que has forjado todos los días.
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