jueves, 1 de agosto de 2013

En el tormento de tu voz




Estoy perdida, estoy desmayada, en el abismo incandescente de tu mirada, atrapada por la asfixiante búsqueda de tus razones, herida por tus heridas, solo me recuesto en tus piernas de color transparente ausente y siento que aún no encuentro el oxígeno de tu piel. Me pierdo en el bosque de lo inconfundible esperando encontrar una y mil formas de caminar y no existen aún.

El corazón es tuyo pero bombea dolor y temor.
El día gris me entorpece y solo quiero dormir, me causa la incertidumbre de tus ironías, quiero respirar y solo suspiro, quiero gritar y solo lloro.

Una flor de lotto no se mancha, se mantiene, solo está herida, solo debe crecer de nuevo.