Cuantas veces he visto caer esa gota cristalina de mis ojos,
esa gota de sabor insípido que lleva tu nombre,
nombre que me hace suya noche con noche.
Esa gota que me tortura y me alivia con ternura,
un abrazo del aire recibo, mientras mi almohada me asfixia con locura,
platicar y amar se vuelven un misterio, y sonreir una fortuna.
Veo como mis manos y mi cuerpo desaparecen como arena al viento,
siento como mi esencia compartida cae en decadencia total,
ya mis ganas de gritar se desvanecen por el tiempo.
Respirar y llorar se vuelven uno mismo,
el bloqueo de mis sueños se transforman en rutina,
inspiración centrífuga que hoy duerme y se vuelve un castigo.
el bloqueo de mis sueños se transforman en rutina,
inspiración centrífuga que hoy duerme y se vuelve un castigo.
Bendigo tu alegria nocturna y tus manos fuertes regalandome la luna.
Bendigo esa gota cristalina que tiene tu nombre fugaz.
Cuantas veces la veré caer más...

